Que las llamadas de «¿cómo va mi expediente?» dejen de comerse la mañana.
Cuarenta llamadas al día preguntando por lo mismo, y una persona cogiéndolas todas. Andrea responde con vuestro conocimiento, deriva lo que necesita criterio y deja constancia de cada llamada. Y los documentos que entran, a Excel sin teclear.
¿Te suena?
- La misma pregunta veinte veces al día: el estado del expediente, la factura, el plazo de la declaración.
- En campaña de renta o de impuestos el teléfono no para y el trabajo de verdad se hace por la tarde.
- Las facturas y los tickets de los clientes llegan por WhatsApp y alguien los teclea a mano.
- Cuando quien contesta el teléfono no está, nadie sabe qué se prometió a quién.
Así sería en tu caso.
Responde lo repetido con vuestro conocimiento
Horarios, plazos, documentación, condiciones: lo que le habéis contado, ni más ni menos. Lo que no sabe, lo dice y lo pasa a una persona en vez de inventarlo.
Deja constancia de cada llamada
Quién llamó, qué pidió, cómo fue y qué toca hacer, en vuestro panel. Con aviso de IA y de grabación, como exige la ley desde agosto.
Los documentos, sin teclear
Facturas y tickets a Excel con un modelo que corre en local: los datos de vuestros clientes no salen de casa. Actas de reunión con tareas asignadas.
Dónde está funcionando.
Es el caso con el que probamos a Andrea antes de enseñársela a nadie
Una gestoría de ocho personas, cuarenta llamadas al día, una persona en recepción y los clientes preguntando por su expediente o por una factura. Con eso afinamos la entrevista, la ficha y la cita. Si es tu caso, Andrea ya sabe por dónde empezar.
Por dónde empezar.
El precio depende del volumen que atiendes. Te lo mandamos cerrado y por escrito con la propuesta, antes de empezar nada. El teléfono va con saldo prepago que no caduca.
No te lo contamos: habla con ella.
Cuéntale a Andrea qué os preguntan una y otra vez y con qué programa trabajáis. En la videollamada te decimos si empezar por el teléfono o por los documentos, y cuánto cuesta.