Ningún interesado sin segunda llamada. Y el agente habla en nombre de tu escuela.
Cada convocatoria deja una lista de gente que pidió información y no se matriculó. Ven los llama, les responde y agenda, con un guion que apruebas tú antes de que salga la primera llamada. Al día siguiente sabes qué funcionó.
¿Te suena?
- Llegan cincuenta solicitudes de información en una semana y se contestan cuando se puede; a la tercera ya se han matriculado en otro sitio.
- Reactivar a los de la convocatoria pasada es una tarde de llamadas que nadie tiene.
- No sabéis qué objeción se repite: el precio, el horario, la duda de si vale la pena.
- El correo masivo sale y no se sabe quién lo leyó ni quién contestó.
Así sería en tu caso.
Empieza con un ensayo, sin datos de alumnos
Montamos el agente con vuestra ficha y os llamamos a vosotros. Oís cómo suena, corregís el guion, y solo entonces se toca un dato real.
Llama en nombre de la escuela
Con vuestro nombre, vuestro tono y vuestras condiciones. Respeta horarios, ritmo y la lista de quien pidió que no le llamen. Lo que responde se registra y se sigue.
Cada mañana, lo que importa
Quién está esperando respuesta, qué objeción se repite y cuántas citas de admisión hay. Con un tope de gasto que para la campaña sola.
Dónde está funcionando.
Campaña de reactivación de interesados, con ensayo previo y guion aprobado
Recuperar a quien pidió información y no se matriculó. Empezó por un ensayo sobre los teléfonos del propio equipo, con el guion aprobado por la escuela y un tope de gasto antes de tocar un solo dato de alumno. El agente llama como la escuela, no como nosotros.
Por dónde empezar.
El precio depende del volumen que atiendes. Te lo mandamos cerrado y por escrito con la propuesta, antes de empezar nada. El teléfono va con saldo prepago que no caduca.
No te lo contamos: habla con ella.
Cuéntale a Andrea cómo captáis hoy y qué pasa con los que no se matriculan. En la videollamada os proponemos la primera campaña, con su ensayo y su tope.